No hay pruebas significativas de que el coronavirus sea propagado a través del comercio de alimentos y tales reportes “deben ser minimizados”, dijo Máximo Torero Cullen, economista jefe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La FAO ya había dicho con anterioridad que no considera la producción alimentaria en países proveedores como una fuente de coronavirus, afirmó en la conferencia Global Grain.
China asegura que halló el virus en el empacado de productos de 20 países, pero funcionarios extranjeros indicaron que la falta de pruebas aportadas por las autoridades causa un daño al comercio.
China informó más temprano de dos empleados de la cadena de frío enfermos de COVID-19 en Tianjin (norte), en un contexto de creciente desconfianza hacia los alimentos congelados importados, relacionados con varios focos de infección.
El país ha controlado la epidemia desde la primavera boreal, gracias a medidas draconianas (detección masiva, confinamiento, cuarentena a la llegada al territorio, seguimiento de los desplazamientos) y al uso de la mascarilla.
Actualmente, China registra un puñado de nuevos casos diarios, la mayoría de los cuales son viajeros procedentes del extranjero.
Sin embargo, recientemente se han organizado amplias campañas de detección en alimentos importados tras el descubrimiento de trazas de coronavirus en envases.
Fuente: Gestión